jueves, 26 de mayo de 2016

Cómo organizar el primer safari a África, sin sufrir un ataque de nervios (Parte 1 de 2)

¿Te has preguntado alguna vez el significado de la palabra safari? Procede del Suajili y significa “ir de viaje”, en los tiempos en que alejarse de la seguridad del poblado masai, suponía una verdadera aventura en la sabana.
A lo largo de nuestras vidas nos vemos obligados a elegir en aspectos que son fundamentales: los estudios, la pareja, el barrio, el coche, el colegio de los niños,… pero hay decisiones mucho más importantes que todo lo anterior: el primer safari ;-)

Este post va dirigido a las personas que nunca han estado en África y les gustaría hacer un safari, o a quienes de entrada descartaron la opción por entender que es un destino demasiado complicado. Pero también lo dirigimos a quienes les gustaría pero no puede hacerlo en este momento, porque en realidad el mejor viaje es el que empieza en nuestra imaginación y se vive en nuestros sueños.

Por experiencia sabemos que esta elección puede ser estresante para quienes planean hacerlo por primera vez, porque nuestro entorno europeo en nada se parece al estilo, los paisajes y el modo de vida de los países africanos a los que viajamos. El desconocimiento genera inquietud y esta a su vez miedo, pero en este post verás como no es para tanto. Hay una pequeña lista de cosas a tener en cuenta y con ello ya podemos calentar motores con rumbo a cualquier parque nacional, listos para Viajar a Ver Bichos.

No necesita presentación ¿quién no ha soñado alguna vez con ver algo así? No esperes más, vámonos de safari.

Aunque lo desconocido genera inquietud tengamos en cuenta que son precisamente las ganas de conocer, lo que impulsa a las almas viajeras, así que seamos positivos y transformemos los interrogantes en alicientes para coger ese avión que nos está esperando.

Las preguntas más habituales que nos hacemos son ¿cómo?, ¿es caro?, ¿dónde?, ¿con qué compañía de safaris?, ¿puede hacerse en solitario?, si no hablo inglés ¿hablarán español?, ¿cuánto tiempo estoy?, ¿me tengo que vacunar?, ¿es peligroso?, ¿qué tipo de comida voy a encontrar?, ¿me pondré mal de la tripa?, ¿hay wifi? Las respuestas pueden ser variadísimas, según escojamos un safari de iniciación u otro más avanzado. Obviamente el mejor consejo es que para nuestro primer safari, mejor inclinar la balanza hacia los grandes clásicos por una abundancia de razones. No tiene mucho sentido organizar algo complejo y en zonas de difícil acceso, si lo único que queremos es tener una primera experiencia; siempre habrá tiempo más adelante para los grandes retos, si es que nos llama la atención.

¿Cómo? Las agencias ofrecen paquetes estándar de entre una y dos semanas de duración y completamente organizados por menos de dos mil euros, vuelo incluido: de ahí para arriba lo que quieras. No está mal para un comienzo. Los itinerarios organizados convencionales tienen lo que para muchos de nosotros es un defecto capital: las prisas. Sin duda, el mayor enemigo de un buen safari es el reloj; de hecho los africanos dicen que nosotros los "mzungus" tenemos los mejores relojes, pero ellos tienen el tiempo, en clara alusión a que siempre andamos con prisas para cumplir un programa. Nuestro consejo es que recuerdes que estás de vacaciones, viaja tranquilo, disfruta los momentos, no el asiento de tu vehículo, siente el paisaje y sobre todo a las personas que encuentres en tu camino. Todo eso se experimenta mejor priorizando la calidad, sobre la cantidad de parques visitados. La mayor parte de paquetes organizados visitan hasta seis diferentes ¡¡incluyendo varios días en la playa!!, de manera que no pasas más de dos noches en cada uno. Es una alternativa más que aceptable, pero no capta totalmente la esencia africana. Esta es la primera decisión que has de tomar.

Hay cientos de agencias y la diferencia de calidad entre ellas es abismal e incluso por un mismo precio, la calidad puede variar bastante. También hay fraude, o mejor dicho, escasez de profesionalidad en algunas de ellas. Por otra parte las grandes empresas especializadas pueden resultar impersonales en el trato con el viajero en comparación con una familiar, sin embargo lo compensan con una buena fiabilidad en el paquete contratado. Insistimos, siempre para una primera vez es mejor ir sobre seguro. Además las grandes empresas suelen contar con guías que hablan español, o al menos algo semejante a nuestro idioma, sobre todo en Kenia y Tanzania. Aunque tu nivel de inglés sea bajo, ellos están acostumbrados a esa situación y conocen cuáles son tus necesidades y lo que con mayor probabilidad te gustaría ver. Lo ideal son las pequeñas empresas locales familiares que se han especializado en un trato muy personal, pues te dan un trato familiar y son buenos profesionales por lo general, aunque son enormemente demandadas y hay que contratarlas con antelación.

¿Dónde? Hay cerca de doscientos parques y resrvas para escoger, lo que puede convertirse en una auténtica locura. Así que salvo que tengas las ideas muy claras, mejor que empecemos por lo fácil. Los grandes clásicos están en el África Oriental (Kenia y Tanzania) y Meridional (Sudáfrica y Namibia). Parques hay muchísimos y cada uno tiene personalidad propia; todos son iguales, pero al mismo tiempo todos son diferentes. Busca uno que te lo ofrezca todo, o dicho de otra manera, que te permita ver el mayor número de bichos en el menor tiempo posible porque, volvemos a recordar, es nuestra primera vez. ¿Conoces el concepto de los Cinco Grandes? Hoy no vamos a contar de dónde viene este término, pero si decir que hace alusión a las cinco especies más buscadas en un safari de iniciación: león, leopardo, elefante, búfalo y rinoceronte (blanco o negro, cualquiera de los dos puntúa). Es una buena forma de empezar. Si hemos decidido salir a “cazar” los Cinco Grandes, entonces ya el rango de parques se nos reduce considerablemente a solo unos pocos, puesto que las cinco especies a la vez no están presentes en todos ellos. ¿Lo ves? hemos avanzado mucho y no es tan difícil.

Rinoceronte Negro (Diceros bicornis), uno de los Cinco Grandes, objetivo ideal para nuestro primer safari. Esta hembra paseaba tranquilamente delante de nuestro vehículo en el Masai Mara. Grado de dificultad 3.

Leopardo (Panthera pardus), también otro de los Cinco Grandes y tal vez el más escurridizo de ellos. No hay buen safari sin su correspondiente leopardo. Son maniáticos y pueden pasar de exhibicionístas a invisibles en apenas unos segundos. Grado de dificultad variable, según les dé (3-7).

Búfalo Cafre (Syncerus caffer). Esta especie produce muchas más muertes de personas locales al año que los leones, pero afortunadamente suelen ir en grandes manadas fáciles de detectar. Tampoco puede faltar en un safari de iniciación, ya que forma parte de los Cinco Grandes de África. Grado de dificultad 1.

Y este no podía faltar de ninguna manera. Es el Elefante (Loxodonta africana). Tampoco necesita mucha presentación. Si haces un safari sin guía y por tu cuenta, debes aprender algunas pautas para cuando uno de estos chicos se cruce en tu camino. Los guías profesionales conocen bien sus manías, para evitar cargas innecesarias que en ocasiones se producen por desconocimiento o negligencia del conductor inexperto. Grado de dificultad 1-2.

Si optamos por el clásico de entre los clásicos en África Oriental, Kenia o Tanzania, lo más seguro es que el primero te ofrezca mejores precios y, algo interesante, trayectos en coche más cortos desde el aeropuerto en Nairobi, salvo que cojas vuelos internos pequeños que te dejan dentro del mismo parque, pero esto implica un coste adicional importante. Por razones logísticas, incluso si vas a Tanzania muchos tour-operadores te recogen en Nairobi, en lugar de un aeropuerto tanzano.

Si nos hemos decantado por hacer el circuito entero por todos los parques nacionales, entonces hay poco que decir sobre el itinerario, porque viene prefijado. Si por el contrario queremos ir despacio y visitar solo uno o dos, entonces el Masai Mara te ofrece la oportunidad de ver los 5G con relativa facilidad ¡pero no toda! Recuerda que la probabilidad total no existe fuera de los zoos y reservas controladas. En una ocasión nosotros vimos los 5G en el Mara en un intervalo de menos de 45 minutos, pero esto no es habitual. De regreso hacia el aeropuerto y si vamos bien de tiempo, podemos hacer una parada en uno de los parques más bonitos y menos visitados, el P.N. de Nairobi, en las afueras de la ciudad, donde la probabilidad de ver de cerca rinoceronte negro es muy alta.

El sur del continente tiene otros alicientes a destacar y que no los encontraremos en el sector oriental. Allí no son los 5G, sino los 7G, sumando el tiburón blanco y la ballena franca austral (esta última solamente en el invierno meridional). Aquí tampoco hay muchas dudas a la hora de escoger. Hace unos años leía el diario de safaris de un autor conocido y entre sus páginas había una frase que suscribo completamente: “… de todo el continente negro, el safari más completo es el Parque Nacional Kruger…” En opinión de muchos, es el mejor lugar no solo para iniciarse, sino para pasar el resto de tu vida. Su riquísima fauna, el tamaño descomunal, sus comodidades e infraestructuras y la fácil accesibilidad desde Johannesburgo, lo convierten en el que para muchos es el top 1, a pesar de estar por detrás de los anteriores en el ranking de lugares más visitados. Además, el Kruger ofrece ventajas insuperables, como los night drives o safaris nocturnos en coche o los bush walks o caminatas con escolta. Ambas experiencias son obligadas y no pueden realizarse en igual medida en la mayor parte de los parques africanos. Además, este parque es ideal para los niños, siempre que superen los 12 años. Sus inconvenientes son meramente de paisaje: no son grandes sabanas como las popularizadas en la película de “Memorias de África” y los documentales de la 2, que es lo que llama a las masas de turistas, sino arbustos más o menos densos de un mismo tipo de árbol, el Mopani, típico del sur del continente, en un ecosistema denominado bush. Puedes visitar kruger por tu cuenta y riesgo alquilando coche y reservando tú mismo los campamentos y parques (lo que localmente se denomina como “do-it-yourselvers”), pero el sistema burocrático surafricano es tedioso y si no eres local, perderás la mayor parte de tu precioso tiempo en ventanillas y taquillas. No te compliques, confía ese trabajo a los profesionales y contrata un safari con alguna de las muchas compañías pequeñas que ofrecen magníficos servicios. Como el parque es enorme y alargado en sentido norte-sur, dale preferencia a la zona sur, ya que en invierno la fauna se concentra más en esa zona. Aún así consulta con tus guías, porque cuentan con información más actualizada. Una estancia de una semana en el parque te dejará recuerdos para el resto de tu vida, especialmente si lo combinas con una visita de dos o tres días a Ciudad del Cabo, para desde allí hacer un asomo con las ballenas y los tiburones blancos, de los que ya hablaremos otro día.

Tiburón Blanco (Carcharodon carcharias). Uno de los 7 Grandes en Sudáfrica. Si quieres verlo has de viajar hasta el Sur del continente, ya que no están presentes ni accesibles en Kenia y Tanzania. Tienes opciones de verlo desde la borda del barco o en jaula. Grado de dificultad 2.

Ya tenemos lo más importante: cómo y a dónde nos vamos. Ahora has de tener en cuenta que esta misma decisión que estás tomando, la toman también miles de personas de todo el mundo que también quieren hacer un safari. Pero esto no debe frustrarnos como viajeros en una primera vez, porque lo mismo encontraríamos si nos fuéramos al Machu-Pichu o al Taj-Mahal. Cláro que existen lugares en África donde puedes estar completamente a solas con tu león durante semanas y sin ver un solo ser humano, pero tal vez no sean destinos sencillos y cómodos para una primera experiencia en África. Vayamos paso a paso; por eso es mejor visitar los parques más grandes, donde no es difícil perdernos en rincones y momentos de relativa soledad. Si nos quedamos más días en un único parque, es más fácil hacerlo que un safari relámpago.

Lo siguiente a tener en cuenta es la logística: las cámaras, las comidas, el wifi y algo muy, pero que muy importante: nuestra salud y seguridad, pero eso lo dejamos para el siguiente post.

¿A que están entrando ganas de viajar?

…Continuará…

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